
¿Y porqué de esa delgadez escuálida antinatural? ¿y qué fue de ese canon curvilíneo de la venus de Botticelli? ¿A dónde fueron todos esos ideales que hacían sentir a TODAS las mujeres hermosas?
Pues al mismo sitio que los cuerpos que abandonamos en la cuneta de esa flamante autopista del capitalismo inestable y adictivo. Yo no quiero ser hermosa, yo soy hermosa. Y como yo, todas las mujeres. Seamos como seamos, somos hermosas princesas. Por siempre y para siempre, para todas las anoréxicas y bulímicas de este mundo: You are a princess, baby, and dont let anyone make you think another thing. So let change this world starting by us. Like Twiggy did in her moment, the same.

